Logré mi piel soñada gracias a la cosmética coreana

by Evelyn Vidal

En Chile no tenemos conciencia sobre el cuidado de la piel.

Si, así de definitiva es mi opinión al respecto.

Desde pequeños, con el cuidado de nuestras madres – bloqueador sólo en verano, crema sólo cuando somos bebés -, a nuestra adolescencia — nula protección solar, jabones en barra para limpiar el rostro, tónicos con alcohol, fobia a los hidratantes –, hasta nuestra adultez y vejez buscando productos milagrosos que mejoren en 2 semanas el daño que le hicimos a nuestra piel toda nuestra vida.

No pensamos en la cosmética como un modo de prevenir situaciones y enfermedades, sino en un modo milagroso y paliativo para tratar momentáneamente afecciones. Queremos una crema que nos quite las manchas y las arrugas, pero no queremos usar bloqueador solar. Queremos un todo en uno, sin invertir mucho tiempo ni dinero.

Por eso, la cosmética coreana nos viene a enseñar que el cuidado de la piel se da desde que naces, y por cada uno de los días de tu vida. En base a formulaciones suaves, donde se fomenta la hidratación y balance de la piel, donde el protector solar es un deber diario – lo mismo usar mangas largas y sombrero -, donde hay rutinas tan simples a pesar de sus numerosos pasos, pero tan efectivas… que van enfocadas a un punto: prevención.

Quizás no sea la persona más idónea para escribirles sobre esto, pues descuidé o no cuidé apropiadamente mi piel por más de 20 años… pero comenzar a usar cosméticos de Corea del Sur hizo que mi visión de la cosmética cambiara en 180°. Y de paso, ayudó a mi piel como nunca esperé que lo hiciera.

Arrugas, piel grasa, acné y marcas, pigmentación dispareja y piel bronceada era lo que más me preocupaba. Eso había sido una constante desde la adolescencia, pero tras tener a mi primera hija, mi piel tras pasar por los desajustes hormonales empeoró. No tenía una rutina de cuidado, no usaba bloqueador solar y probé limpiadores muy agresivos, probé tónicos muy fuertes… y realmente, viendo al pasado, no tenía idea del cuidado de la piel y no tenía conciencia sobre el daño al que la había expuesto al no protegerla del sol, o al usar productos no adecuados, o al hacer todos esos remedios caseros.

EL CAMBIO

2006 (izquierda) y 2017 (derecha)

En esa época ya había comenzado a ver dramas coreanos, y es inevitable desear esa piel tan bonita. ¿Por qué uno no podría tener la piel así también? Luego el K-pop te plantea la misma interrogante, y fue así como me decidí. Gracias a que mi marido viajó a Corea y me trajo muchas cosas que le pedí, comencé, con muchísimas dudas y nuevamente, sin tener idea de nada. Pero comencé a leer de cuidado facial y a probar todo. Comencé con Etude House, y luego me aventuré con más marcas, como Missha, Skinfood, Skin79, The Face Shop, entre otras. Y los cambios, o mejoras, como me gusta llamarle, fueron rápidos… cosa de que, a los 6 meses de usarlos, ya mi piel comenzó a equilibrarse y pasar de grasa, a mixta.

El exceso de sebo comenzó a disminuir, la frecuencia de los brotes también. Pero, como mi acné es hormonal y en ese tiempo por la lactancia no podía controlarlo, pasaban períodos donde se tomaban mi cara por completo y en eso, los productos que usaba sirvieron para calmar granos y luego despigmentar las marcas que quedaban. En ese sentido conocer los productos de COSRX ayudaron muchísimo a mi piel, tanto los ácidos exfoliantes, como sus tónicos y serums. También en ese tiempo pasé por un error super grave, que fue depilar mi cuello y mandíbula, lo que empeoró este acné, y gracias a los productos de COSRX básicamente (porque usé sólo productos de aquella marca) mi piel se recuperó. No es por nada que tienen un lugar especial en mi corazón.

He probado mucho… son ya casi 6 años de probar diferentes marcas y productos y llegué a una conclusión bastante fuerte, que jamás volveré a la cosmética occidental. Mi piel luce mejor que nunca, mejor incluso que cuando tenía 26 años… mi piel se equilibró tanto en hidratación como en producción de sebo, la despigmentación de manchas de acné es casi completa. Estoy tratando de reparar el daño que hice a mi piel tras tantos años bronceándome, arrugas tengo muy pocas. Mi piel está suave y le falta muy poco para recuperar el tono original.

Adopté el uso de protector solar como uso diario y nunca salgo sin llevar uno en mi cartera para reaplicar. Realizo mis rutinas cada día y noche, usando la doble limpieza (incluso muchas veces la triple limpieza) y demás pasos de la rutina coreana – mascarillas, exfoliación, serums y esencias, hidratantes.

El lema de «la piel primero» es tan motivador, que ves lo importante que es cuidar tu piel para que ésta esté y luzca sana, en vez de taparla, y llegas a un momento – liberador – en que sales a cualquier sitio con sólo una capa de protector solar en el rostro, y no te acompleja ni te sientes insegura.

Eso es el mejor incentivo tras años de aprendizaje e incorporación de nuevos productos.

Y lo mejor es que lo hiciste tú, aprendiste tú… porque nadie mejor que tú puede conocer tu piel, tus particularidades y saber lo que quieres lograr.

Si estás recién comenzando: ¡ánimo! La cosmética coreana te da muchas opciones asequibles y novedosas para cuidar tu piel, desde lo más básico a lo más innovador, para el tratamiento de los problemas en tu piel. No pienses en que es larga o tediosa, porque en un corto tiempo ya haces todos los pasos. No solo tu piel lo agradecerá.